mayo 30, 2006

...Y PONERSE A CAMINAR...



El camino por recorrer sigue abierto y a él hay que hacer siempre referencia. Pero también es cierto que continúa y no nos pide detenernos solamente a limpiar, a reconsiderar las etapas recorridas: nos pide interiorizarlas mirando más allá. Y Emaús es el que nos invita a mirar adelante, a mirar el camino que nos espera. Podemos hacer una pregunta a los discípulos de Emaus, en el momento en el que se están levantando de la mesa para correr hacia Jerusalén a toda prisa. Podemos preguntar: ¿a dónde van?
Ellos dirán: a Jerusalén
Y nosotros de nuevo: pero Jerusalén es grande y allí hay de todo. Hay bien y hay mal, hay fe y hay incredulidad. Ustedes ¿a dónde van?